Selva Gamietea y Enrique Olmos: recuerdos de una familia de Pico Truncado
¿Quién no se emociona al recordar las grandes historias de amor y familia que fundaron el pulso de nuestro pueblo? Sumamos una pieza profundamente emotiva a nuestro rompecabezas para recordar el matrimonio de Selva Gamietea y Enrique Olmos, una unión entrañable en Pico Truncado traída a la memoria gracias al testimonio de Norma Olivera. Viajamos a finales de los años sesenta, tomando como referencia el casamiento en 1968, para situarnos en la vivienda céntrica de la calle anterior a la mítica 13 de Diciembre.Allí, en el corazón de la localidad, Selva y Enrique consolidaron su hogar y su vida compartida, convirtiéndose en un puntal del vecindario y criando con inmenso amor a sus cuatro hijas: Dorita, Adriana, Velia y Kalila. Esta crónica rinde un cálido homenaje al matrimonio Olmos-Gamietea, a sus profesiones y al camino de una familia que dejó una huella imborrable en el centro truncadense.
Contexto Histórico
El testimonio de Norma Olivera recupera parte de la memoria de la familia formada por Selva Gamietea y Enrique Olmos en Pico Truncado. Norma sitúa su casamiento aproximadamente en 1968 y recuerda que residían en la zona céntrica de la localidad, en una ubicación que identifica como “la calle anterior a la 13 de Diciembre”. El recuerdo también permite reconstruir la composición familiar: Selva y Enrique tuvieron cuatro hijas, Dorita, Adriana, Velia y Kalila. Norma aporta además recuerdos sobre las profesiones y actuales lugares de residencia de algunas de ellas. Se trata de una memoria testimonial vecinal. La fecha del casamiento y la ubicación de la vivienda permanecen expresadas con el grado de precisión proporcionado por la testimoniante y podrán ser ampliadas o contrastadas mediante futuros aportes familiares o documentales.